Make your own free website on Tripod.com

El Movimiento Renacentista en Italia.

El Renacimiento en Italia se desarrolla principalmente durante los 60 primeros años del siglo XV. Aunque se designe así a toda una época de nuestra civilización, ese nombre califica nada menos que la transición entre la edad media y los tiempos modernos, aparte de un resurgimiento del arte clásico, que venía de una época de tinieblas, la Edad Media.

Los inciadores del nuevo arte, entre otros que irían a revolucionar el mundo fueron: Brunelleschi; los escultores Donatello, Ghiberti y Lucca della Robia, así como el pintor Masaccio. Se cree que este grupo de personas fueron los iniciadores del nuevo arte porque sus obras superaban a las obras de los maestros de la antigüedad y pueden ser consideradas como creaciones originales y nuevas. Toda esta consideración se lee en la frase: “ artes y ciencias nunca vistas u oídas”.

En algunos trabajos se empieza a ver un gran cuidado por la iluminación y el dibujo. Todo esto, en el siglo XV se lo hace de una forma sistemática, realizando importantes estudios para poder tener una representación mas exacta y verídica, cuya característica es el antropocentrismo. Esto se ve en algunas pinturas , donde el hombre predomina sobre la naturaleza; todo concluye en un mayor interés en el estudio del hombre en su parte física y psíquica. A partir de todo este interés por si mismo, el hombre empieza a estudiar el arte antiguo como método de expresión de los hombres antiguos. Toda esta actitud antropocéntrica también ayudó a cambiar la forma de ver las cosas. Ocurre que cuando se consigue una plena conciencia de las manifestaciones naturales que se perciben, se ordenan en el ojo, para poder formar un conjunto de imágenes coherentes, en ese momento se está en condiciones de captar ese fenómeno en forma racional y científica. Así es como surgió esta nueva exigencia para el arte : la reproducción objetiva de las manifestaciones de la naturaleza, es decir el mundo circundante, tal como el ojo lo percibe. Gracias a esta nueva forma de ver y dibujar surgió la perspectiva central, sobre la cual el arte volvió a empezar.