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Escultura Renacentista.

Desde la primera década del siglo XV, tuvieron lugar novedades en cuanto a géneros y temas artísticos. Quizás algunas de las más importantes se produjeron en el campo de la escultura y afectaron especialmente a la imágen religiosa, al moumento funerario y, más tarde, al retrato, especialmente al busto.

La gran revolución de la escultura de sepulcros se iniciaría en lo arquitectónico con Michelozzo en la tercera década del siglo XV, con el sepulcro del canciller y humanista Leonardo Bruni, de Bernardo Rossellino (1409 - 1464), obra en que el autor logró la expresión perfecta de la nueva idea renacentista de la fama.

También tuvo origen humanístico el retrato de busto, motivado por el deseo de inmortalizar una imagen -a la vez que surgía la biografía del hombre ilustre- y seguir la costumbre romana de los bustos funerarios en cera y los retratos de mármol.

Así, el escultor renacentista se demuestra como tal, ya no esculpiendo para honrar a Dios y se vuelca de lleno a dar a conocer al hombre como base de sus pensamientos, sentimientos y preocupaciones del momento.

La escultura del renacimiento empieza a tomar forma durante el concurso para construir la Primera Puerta del Baptisterio de Florencia. Se presentaron siete escultures, de los cuales dos eran florentinos: Brunelleschi y Ghiberti. Para el concurso se debía presentar un modelo hecho en bronce con un tema en particular, El Sacrificio de Isaac. Las compocisiones eran muy parecidas, pero ganó Ghiberti por la pulcritud de la fundición.

Como en arquitectura, muchas obras eran encargadas por las grandes familias como los Medicis, la iglesia, o una corporación, que quería donar una estatua a la iglesia. La escultura tenía muchísimos temas, ya que el trabajo podía variar desde un busto para un privado a una puerta para la iglesia y temas religiosos.

Luego de la generación de Ghiberti y Donatello, surge una nueva generación, que intenta imitar la maestría de algunos escultores, pero sin lograrlo. Estos escultores intentan dar sensación de profundidad con pequeños toques de color, cosa que sus maestros no hacían, adornaban sus conjuntos con guirnaldas, flores, hojas de palma, etc.

Los materiales convencionales eran: piedra caliza, mármol, bronce y terracota. Durante esta época se intentó hacer piezas casi perfectas. El estilo predominante era el de las obras clásicas, casi sin marcas de cincel y pulidas, queriendo mostrar la pureza.

Los escultores más importantes fueron: Ghiberti, Brunelleschi, Donnatello, su alumno, Andrea Cione, Miguel Angel, Jacopo della Querci, Luca della Robbia, Francesco Laurana.

Galería de Esculturas.