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El Bosco o Hieronymus Bosch (1450-1516), uno de los pintores holandeses más personales, conocido por su obra enigmática que representa complejos temas religiosos con gran fantasía e iconografía demoníaca.
Hyeronymus Bosch nació en Hertogenbosch, una próspera ciudad de Brabante. Su padre y su abuelo fueron artistas en la misma localidad donde, parece ser, el Bosco permaneció toda su vida. Contrajo matrimonio con Aleyt van Marvenne y fue miembro de la Hermandad de Nuestra Señora y un devoto católico. El Bosco fue el encargado de diseñar las vidrieras, entre otras obras, de la catedral de Hertogenbosch, y en vida disfrutó del éxito tanto en su ciudad como fuera de ella.
En sus obras relaciona motivos astrológicos, de folclore, brujería y alquimia, así como el tema del anticristo y episodios de las vidas de santos ejemplares. El resultado es un ecléctico estilo iconográfico propio de finales de la edad media. Los estudiosos difieren respecto a la interpretación de su pintura, pero la crítica es más bien unánime a la hora de manifestar que sus obras muestran la preocupación por la inclinación del hombre hacia el pecado, en desafío a Dios, así como la condena eterna a las almas perdidas en el Infierno, como consecuencia fatal de la locura humana.
Su técnica es alla prima, método que consiste en aplicar el óleo de manera libre, sin retocar demasiado. Sus fuentes principales fueron los manuscritos miniados holandeses, grabados extranjeros, bestiarios medievales y leyendas y textos de la época. La ausencia de datación y de firma de algunas de sus obras hace que se les atribuyan a sus seguidores.
Su obra fue muy imitada durante el siglo XVI. Durante la década de 1550 tuvo lugar un despertar del interés por el Bosco en la ciudad de Amberes, encabezada por Pieter Huys y Pieter Brueghel, el Viejo, muy influido por el pintor. Algunas de sus obras fueron descritas y adquiridas por el noble español Don Felipe de Guevara, de cuya colección pasaron a poder de Felipe II. Entre otras fuentes, estos escritos han ayudado a los historiadores del arte moderno a distinguir las obras originales de las de sus seguidores.
Entre las obras más importantes citamos las que con seguridad son aceptadas como originales: Las bodas de Caná (Museo Boymans van Beuningen, Rotterdam), Los siete pecados capitales (Museo del Prado, Madrid), La Crucifixión (Museos Reales de Bellas Artes de Bruselas), El carro del heno (Museo del Prado), Las tentaciones de san Antonio (Museu de Arte Antiga de Lisboa), El jardín de las delicias (Museo del Prado), La adoración de los Reyes Magos (Museo del Prado) y Cristo con la cruz a cuestas (Museo voor Schone Kunsten, Gante).